El fundamento del camino de formación de Nuevos Horizontes puede ser resumido así
La necesitad fundamental de la existencia no es la necesitad del placer, la necesitad del poder y tampoco la necesitad de dar sentido a la existencia misma. La fundamental necesitad es la de amar y ser amado
En la medida en que la persona responde a esta necesitad, puede encontrar la vía no sólo para la auto-realización sino también la vía para vivir en plenitud la felicitad. La extraordinaria revelación de Jesú Cristo es que Dios es amor; por eso, sólo si se aprende a amar y a recibir amor es posible descubrir esa ‘imagen y semejanza’ de Dios, grabada en el corazón de cada uno.
La maravillosa aventura de Nuevos Horizontes empezó como un acto de fe basado en esta revelación; este acto de fe, para los que se dejaron llevar, se ha convertido en una sorprendente realidad. De hecho, ha sido una experiencia concreta para miles de desesperados que, en el momento en el que empezaron a amar y a dejarse amar, experimentaron una felicidad nueva.
Por esta razón, el programa de formación de la comunidad se llama: El Arte de amar.Cuando se empieza este camino, la gente se da cuenta de cuánto es complejo y difícil este arte y cuánto esfuerzo, firmeza y perseverancia necesita.Muy pronto se descubre que el obstáculo más dificultoso son las heridas no sanadas del corazón, heridas de la infancia y que siguen ahí toda la vida y que dan miedo de amar y ser amados. Para sanarlas es necesario tomar conciencia de su existencia , sumirse en el sufrimiento que encierran con la ayuda del grupo y de la comunidad, entregarla al verdadero Médico que es Jesús, para que pueda sanarlas una a una.
Este, en síntesis, el camino: más la gente se esfuerza en amar, más rápidamente sana las heridas del corazón y más logra amar y recibir amor. De esta manera se pone en marcha un círculo virtuoso que interrumpe los círculos vicioso en los que estaban encerrados.
¿Cómo se desarrolla este camino de recuperación y de conocimiento del arte de amar?
En dos manera:
- a través de un método propio de Nuevos Horizontes, que une teoría y experiencia y que se aplica a los grupos terapéuticos y de formación.
- a través de un estilo de vida comunitario y fraterno, en una situación de formación permanente
¿Con qué medios?
La novedad de este camino consiste en la unión de diferentes técnicas psicológicas que tienen como objetivo el crecimiento y la evolución de cada persona y ponen en primer plano la dimensión espiritual, más propulsora con respecto a las otras (la psíquica y la física).
La formación semanal en grupo, que tiene como objetivo el conocimiento de sí mismo, la participación, la espiritualidad y la confrontación, une teoría y práctica.
Vivir juntos, todos los días, en estrecha relación, es una increíble experiencia de formación que genera cambios muy rápidos: todos están concentrados en aprender el arte de amar y ser amados, en curar las heridas propias y las de los otros.
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En esta búsqueda, cada uno está al servicio de los otros y de sí mismo: el otro se convierte en un precioso instrumento de búsqueda. Por eso la actividad en grupo representa la mecha de da fuego a las dinámicas de conocimiento y de confrontación, que se actúan y verifican cada momento. La cotidianidad, entonces, es el medio de formación.
Dios, que es Amor y Verdad plena para cada persona humana, vive con su Espíritu en el corazón de cada uno y nos transforma en Hijos de Dio









