Espiritualidad

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Muchos estudios, también los laicos, subrayan que la persona humana llega a su madurez cuando se abre al amor altruista y desinteresado y cuando tiende a dar a la vida un sentido que llega más allá de los confines materiales de la realidad.consacr_voti_08 

El amor, de hecho, es una realidad espiritual: no se verifica científicamente, sino se ven los efectos y resulta decisivo para la realización y la felicidad del hombre.

Uno de los padres fundadores de la psicología, Carl Jung, insistió en la dimensión espiritual de la persona humana y de esta manera toda la psicología humanística.

Más allá de todo lo que se ha escrito, Nuevos Horizontes, en estos últimos 15 años de compromiso social y con miles de personas, ha experimentado que un serio camino espiritual cambia y cura las personas, produciendo efectos positivos más profundos y duraderos con respecto a otros caminos. Por eso, en los Centros, se ofrece un camino espiritual. Incluso las personas sin fe, pero con un deseo inconsciente de Absoluto, lo acogen con felicidad. En las casa de Nuevos Horizontes, el día empieza con la lectura del Evangelio. Todos los presentes pueden intervenir; al final se escoge la frase del día, conscientes que las frases del Evangelio contiene una sabiduría que nos lleva a superar todos los límites. El rezo es el momento más importante de cada día y de todo el camino de conocimiento de sí y de curación (del programa Nuevos Horizontes).

Quien vive fuera de la Comunidad apoya las numerosas actividades con los ‘Cenáculo de rezo’ croce_don_salvat que son más de 200 (y siguen creciendo) en toda Italia y al extranjero.

Muchos miembros de la comunidad ha decidido consagrarse con el deseo de trasformar su vida en un “Gracias de amor al amor de Dios”. Por eso nació la “Asociación privada de fieles de Nuevos Horizontes”, aprobada por el Cardenal Ruini en 1997. El objetivo de la asociación es la santidad de los miembros que se empeñan en llevar el amor a quien nunca lo ha conocido, la vida a quien se encuentra en la muerte, la felicidad de la Resurrección a quien se desespera. Es un acto de donación a Dios abierto a todos los estadios de la vida (celibato, matrimonio, sacerdocio, vida religiosa…), que pone especial atención al misterio de la bajada a los infiernos de Jesús y a su Resurrección. Los miembros de la Comunidad, que toman el compromiso de donación total a Dios con votos de pobreza, castidad, obediencia y…felicidad, se llaman “Pequeños de la Felicidad”. La vocación específica de todos los “Pequeños de la Felicidad” es justo testimoniar que Cristo vino para donarnos la “plenitud de su felicidad” (Jn 17, 13): “Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor… os he dicho esto, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea colmado” (Jn 15, 8-11).